¿Depresión post parto?

19.03.2018

Hoy quisiera compartirles una pequeña historia que siempre recuerdo:

Una mamá con su recién nacida en brazos, en camisón, despeinada, llorando desconsoladamente. Su entorno la mira sin entender. Alguien le pregunta qué le pasa. Ante la mirada que siente juzgadora ella intenta explicarse, entre su llanto y con enojo grita: "Les juro que estoy muy feliz. ¡Pero no sé por qué estoy llorando así!".

En esta situación bastante habitual, el entorno que rodea a esa madre muchas veces no entiende que está pasando y no sabe cómo ayudar. La angustia del otro (sobre todo si es alguien amado) es, a veces, algo difícil de soportar. Se intenta ayudar de alguna manera, dar una respuesta. En esas ocasiones cuando puede aparecer el diagnóstico al pasar de algún familiar: "debés tener depresión post parto". Esa respuesta, aun bien intencionada, no ayuda a nadie, y sólo genera más angustia en la puérpera.

ACLARANDO TÉRMINOS 

Se estima que entre el 80%-85% de las madres que han dado a luz sufren de lo que se conoce como "Baby blues" o "Tristeza post parto".

Pero TRISTEZA no es sinónimo de DEPRESIÓN.

El Baby blues es un estado de tristeza de duración variable, entre unas horas y las dos semanas siguientes al parto. Muchos estudios enfatizan en que es más probable que se genere en madres primerizas. Los síntomas incluyen llanto espontáneo sin causa aparente, cansancio, irritabilidad, tristeza. La intensidad de estos síntomas es leve, y no afectan a la madre lo suficiente como para impedirle ocuparse de su bebé. El Baby blues no requiere tratamiento psicólogico ya que remite solo con el correr de los días, sobre todo si se cuenta con personas alrededor que contengan amorosamente a quien lo padece.

☑️ La Depresión post parto es un trastorno psicológico que afecta a un número mucho menor de mujeres, que puede aparecer mucho tiempo después de haber dado a luz, y durar mucho más que sólo unas semanas. Se requiere de tratamiento psicológico y muchas veces farmacológico para poder superarlo. Entre sus síntomas encontramos: sensación de tristeza profunda, vacío o desesperanza; llanto constante, pérdida de interés en actividades que antes resultaban agradables, sentimiento abrumador de inutilidad o culpa excesiva, dificultades en la concentración, alejamiento del entorno familiar o social, preocupaciones excesivas sobre el bebé o desinterés por él, agotamiento.

Como pueden ver, sentirse triste, tener arranques de llanto o sensaciones pasajeras de cansancio o malestar no implican que se esté sufriendo una Depresión post parto. Es absolutamente esperable sentir tristeza o cambios bruscos en el estado de ánimo mientras se atraviesa el puerperio, y nada de esto implica que se esté sufriendo un trastorno o que haya que salir corriendo a una guardia de salud mental.

Si estás viviendo una tristeza puerperal es importante que busques ayuda en tu entorno y HABLES. Hablar acerca de cómo te sentís, compartir tus sensaciones con aquellos que puedan contenerte y no juzgarte. Y tener siempre presente que NO SOS UNA MALA MAMÁ por a veces sentirte cansada, frustrada, enojada, o triste. No significa que no ames a tu bebé. Estás atravesando una experiencia nueva que es hermosa pero por momentos puede ser abrumadora. Respirá profundo, buscá con quien hablar y no te castigues.
Ojo!  Si sentís que que lo tuyo es más que una tristeza pasajera y normal, hacé una consulta con un psicólogo/a. Lo importante es que busques ayuda, en un tratamiento se puede abordar toda esa angustia que sentís y éste puede darte herramientas para salir de ese estado de desesperanza.

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Data para las que amamantan: El dar la teta está asociado a una menor incidencia de la depresión post parto (es por la acción de la oxitocina, hormona de funciones INCREÍBLES de la que hablaremos en otra ocasión).