Código de Sucedáneos de la Leche Materna

18.06.2019

Para hablar del Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna, tenemos que saber mínimamente cuales fueron las condiciones que dieron lugar a su aparición.

Promediando el siglo pasado, diversos cambios: sociales, económicos, culturales, sumados al desarrollo de la industria de los sucedáneos de la leche materna, es decir las denominadas leches de fórmula, provocaron un estrepitoso descenso en los indicadores de lactancia materna.

Una inmensa responsabilidad en dicha cuestión, puede ser atribuida a la industria farmacéutica dedicada a la producción de leches de fórmula la cual -con Henri Nestlé como pionero- se dedicó casi desde sus inicios a promocionar este producto, no como lo que es: un producto específico para condiciones médicas determinadas, sino como una promesa de un "estilo de vida": el bebé risueño y feliz que aparece en las publicidades.

Frente a esta situación, hacia los años 60´ algunas voces comenzaron a alzarse contra dicha industria: la liga de la leche, y una parte de la comunidad científica que comenzó a denunciar que la comercialización inapropiada de este tipo de productos, causaba gran cantidad de muertes infantiles.

Tras un largo camino recorrido, finalmente eldía 21 de mayo del año 1981 en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud fue adoptado el Código Internacional de Comercialización de Sucedaneos de Leche Materna:

Este Código tiene como objetivo la protección y promoción de la lactancia materna y es importante señalar que no prohibe de modo alguno la venta de leche de fórmula. Por el contrario, lo que se busca es una comercialización RACIONAL, acotada a los casos que resulten verdaderamente necesarios.

Para ello, SI prohíbe la publicidad de productos allí contemplados, así como la entrega de muestras gratis a mujeres embarazadas o miembros de su familia. Regula también el etiquetado y la difusión que se haga en relación a los agentes de salud.

Respecto de su vigencia en nuestro país, hay que señalar que en oportunidad en que la Asamblea Mundial de la Salud adoptó el Código, la argentina fue uno de los tres países que se abstuvo en la votación.

Recién en el año 1997 -dieciseis años después!- fue aprobada la vigencia del Código en el ámbito de la República Argentina y en el año 2007 fue incorporado al Código Alimentario Argentino. Posteriormente, la Ley 26.873 de Promoción y Concientización Publica de la Lactancia Materna y su decreto reglamentario, establecen determinadas cuestiones en favor de la difusión del Código, al tiempo que señalaron a la Dirección Nacional de Materninad e Infancia (que depende del [ahora ex] Ministerio de Salud), como el ente frente al cual podrían cursarse eventuales denucias ante el incumplimiento.

Esto significa, ni más ni menos,que el Código de Sucedaneos ES LEY y se encuentra vigente en todo el territorio de nuestro país.

La palabra "nature" para remitir a la alimentación natural. Es común que se utilicen palabras clave para asemejar lo máximo posible a la leche de fórmula o mamaderas con la leche y el pecho materno.
La palabra "nature" para remitir a la alimentación natural. Es común que se utilicen palabras clave para asemejar lo máximo posible a la leche de fórmula o mamaderas con la leche y el pecho materno.

Y en este punto, hay que resaltar que el Código no está dirigido sólo a la industria productora de sucedáneos. Por el contrario, se dirige también a los agentes de salud, entre los cuales nos contamos las Puericultoras.

Por ello, no da lo mismo que en ocasiones por medio de las redes sociales se promocionen mamaderas, o se obsequien chupetes en las charlas de lactancia: esto también viola el Código, el cual claramente hace mención a biberones y tetinas.

Sin embargo, nos parece muy importante dejar en claro que cuando elegimos hablar de esta normativa, no buscamos en modo alguno demonizar la utilización de estos productos que -en ocasiones- resultan verdaderamente necesarios, o sin serlo, son parte de la decisón de cada familia.

Por el contrario, lo hacemos desde la convicción de que la decisión respecto de cómo alimentar a nuestras/os hijas/os no puede fundarse en el marketing de la industria farmacéutica que nos promete bebés felices desde las fotografías de sus anuncios de leche de fórmula. La información debe ser completa, y debe incluir datos sobre los potenciales riesgos de la introducción de este tipo de productos.

Sabemos y sostenemos absolutamente que las elecciones de vida son siempre prerrogativas del individuo. Pero esto no quiere decir que las fuentes de información deban permanecer mudas.

Sea cual sea la decisión que tomemos tenemos derecho a recibir información veraz, certera, adecuada, para poder elegir guiadas por nuestros deseos.Yes un derecho que las y los agentes de salud, estamos obligadas/os a asegurar.



Texto: Daniela Biau, Puericultora de @Membypora