Lugares que inspiran: Maternidad Estela de Carlotto

16.04.2018

El sábado bien temprano salimos para Trujui, en Moreno, hacia un ateneo clínico en la Maternidad de Moreno Estela de Carlotto. El ateneo era brindado por el servicio de Puericultura de la institución, organizado junto con la Asociación Civil Argentina de Puericultura, para hablar sobre Anquiloglosia en los bebés (frenillo lingual corto) y sus posibles repercusiones en la lactancia.

Después del ateneo (a sala llena y súper enriquecedor a nivel teórico), nos quedamos a recorrer la Maternidad.

La MEC es conocida por adherir y trabajar desde el modelo de parto respetado, destacándose por sus políticas de maternidad segura y centrada en la familia. Un dato muy interesante sobre esta institución es que tiene una estadística de cesáreas de sólo el 11%, muy por debajo del 30% que se maneja en el sector público y ¡del 75% del sector privado!  Es decir, que sólo se realizan cesáreas cuando se evalúa que éstas son la única opción posible. De lo contrario, se apunta a un parto natural.
Para ello, las mujeres cuentan con habitaciones que te hacen olvidar que estás dentro de una institución de salud: la luz es tenue y es de colores cálidos, la temperatura es agradable. Las mujeres pueden elegir quién las acompaña y, lo más importante, pueden elegir en qué posición parir, privilegiándose las opciones que respetan la necesidad fisiológica de la mujer (sentadas, en cuclillas, arrodilladas, etc).

En esta Maternidad se favorece también el contacto piel a piel entre la mamá y el bebé, respetando en la medida de lo posible lo que se conoce como "la hora sagrada", ese tiempo de contacto directo entre la piel del recién nacido y la piel de su mamá, que culmina con la primera puesta al pecho. Es un tiempo que debería ser respetado, y sólo ser interrumpido en casos estrictamente necesarios, en los que esté en riesgo la salud del bebé y haya que alejarlo de su madre.

También cuenta con una Residencia para madres, ubicada en el mismo predio de la MEC, para las que tengan a sus bebés en Neonatología. Es decir, que pueden quedarse allí todo el tiempo que dure la internación, y así favorecer el vínculo temprano con ellos. Además cuentan con el área de autocuidado, en la que las madres pueden permanecer con sus bebés si es que aún no están dados de alta pero su estado de salud general es bueno y no amerita una internación en NEO.

Como pueden ver, el respeto por los derechos de la mujer es el eje central de esta Maternidad, y ello se evidencia en cada práctica y en cada profesional con el que tuvimos la suerte de poder hablar.
Ojalá este modelo se extienda a otras instituciones y profesionales, para que cada vez más mujeres puedan parir en un contexto de absoluto respeto por su deseo.