Winnicott: Preocupación maternal primaria y lazos con otros.

02.04.2018

Hoy quisiera hablarles de algunas ideas que son, a mi parecer, muy importantes a la hora de entender la maternidad desde el psicoanálisis. Me refiero específicamente a un psicoanalista cuyos trabajos fueron fundamentales para lo que se conoce como el psicoanálisis con niños, pero que a veces es algo difícil de leer (sobre todo si somos ajenas al campo psi). Estoy hablando de Winnicott. Mi intención en el día de hoy es contarles un poco sobre algunos planteos de este autor, porque creo que pueden servirles para pensar y repensar el vínculo con sus bebés y el entorno con el que cuenten (pareja, familia, amigos).

Winnicott se interesó y estudió en profundidad la relación madre-hijo/a, pero nunca perdiendo de vista la función de un tercero (lo podemos ubicar en la pareja de la madre, ya sea hombre o mujer, pero también en otros familiares o amigos que cumplan ese papel).

Lo que Winnicott plantea es que es muy difícil para una madre cumplir con todos los requerimientos de su bebé si no hay un tercero que la contenga. Es decir, que una mamá se sostiene en sus lazos con otros para poder ocuparse efectivamente de su bebé. Hoy en día, para aquellas que cuentan con una pareja, observamos que las tareas de cuidado se realizan cada vez más a la par, lo cual constituye un verdadero avance que celebramos. De todas maneras, no olvidamos que en los primeros tiempos hay funciones específicas que sólo puede realizar la madre, y es en esos momentos donde ella debe ser más que nunca contenida y sostenida por otro/s.

Hay un concepto muy interesante de Winnicott, y es el de la "preocupación maternal primaria". Este autor plantea que es un estado que se desarrolla en los últimos tiempos del embarazo y que dura varias semanas después del nacimiento del bebé. Lo define como un estado de "sensibilidad exaltada", el que sería considerado ¡una enfermedad de no ser por el embarazo! 
La madre se repliega psíquicamente (podríamos decir "se vuelve hacia adentro") para identificarse con su bebé.

Para ponerlo en términos más sencillos: la "preocupación maternal primaria" permite a la mamá identificarse con su bebé para poder "ponerse en su lugar" y satisfacer sus requerimientos (ya que el bebé sólo se comunica vía el llanto y señales corporales, es necesario esta identificación con él para ir descubriendo qué es lo que necesita a lo largo del día).

De este estado que describe Winnicott es necesario salir, ya que una madre no podría pasarse la vida entera replegada psíquicamente y sólo ocupándose de su hijo/a, eso traería consecuencias negativas tanto para ella como mujer así como para el desarrollo de su bebé. Winnicott plantea que la salida de ese estado se produce (o debería producirse) unas semanas después de nacido el bebé.

Algo que me interesa mucho transmitirles es que para poder entrar en esta condición, la madre requiere ser sostenida en sus lazos con otros. Una mamá que está completamente desbordada por situaciones apremiantes y básicas no resueltas, no podrá entrar en el repliegue psíquico necesario para que se desarrolle su preocupación maternal primaria. Si además de ocuparme de mi bebé, tengo que pensar de dónde voy a sacar plata para comer mañana o cómo voy a hacer para cuidar a mis otros hijos/as porque no cuento con nadie, es muy difícil entrar en esos estados ideales que describe la bibliografía. No puedo replegarme y apartarme del mundo para identificarme con mi bebé si no tengo resueltas otras cuestiones básicas que hacen a la supervivencia.

No todas las mujeres cuentan con un entorno que las acompañe y las apoye, las cuide y las contenga, mientras ellas llevan a cabo la tarea de ocuparse de su bebé. Desde este espacio, fomentamos siempre que las mujeres armen lazos significativos que las sostengan, para que la tarea de maternar se vuelva más amena.

Pensemos ahora en nuestro lugar no sólo como madres, sino también como pareja, como familiares, como amigas. ¿Ayudamos a otras mujeres que conocemos para que su maternidad sea más satisfactoria? Si somos la pareja de alguien, ¿compartimos las tareas de cuidado? ¿Estamos atentas a las necesidades de las mujeres que forman parte de nuestra familia? ¿Nos proponemos colaborar en vez de juzgar o criticar?


Estas preguntas podrían permitirnos repensar nuestros vínculos, buscando establecer relaciones más satisfactorias con esos otros que forman parte de nuestra vida.

Ileana